Pero volviendo a mi relato, ese día me dio tanta alegría que lloré, fue un triunfo importante en mi vida, y hasta la fecha cuando veo esa tarjeta tipo rompecabezas que me diera mi papá ese día, y en la que escribiera esa frase tan dicha, pero a veces tan difícil de decir, las lágrimas inundan mis ojos pero siempre me hace sonreir.
Hoy, siendo 14 de febrero y poco dispuesta a festejar un día que para mí es absurdo y no porque no deba festejarse el amor y la amistad, sino porque en verdad son temas que hay que alimentar cada día, me despertó un felicidades con un abrazo increíble y un beso que me hizo sonreir de nuevo...
Estoy en contra del festejo y de lo que ello conlleva, pero incongruentemente agradezco infinitamente que lo hayan inventado, pues me ha dado la satisfacción de recibir de esas personas importantes, pero que tienen o tuvieron problemas para expresar lo que sienten una muestra de su amor por mí.
Los quiero y Feliz Día del Amor y la Amistad...