febrero 14, 2020

14 de febrero 2016

Pues sí... un año más y seguimos acumulando, pero no canas, ni arrugas, ni nada de eso... acumulando experiencias, recuerdos, y mucho aprendizaje. Todo bueno, no hay nada de qué quejarme, al contrario, agradezco a la vida que me dé la oportunidad de vivir tanto y de conocer tantas cosas que me han convertido en lo que soy hoy ahora.

Aún a pesar del dejo de nostalgia que algún día se me confirmara "médicamente" por una lectura de café, por cierto hecha por alguien a quien quiero entrañablemente, de quien he aprendido mucho y que ha estado presente en mi vida desde que tenía 12 años, mi terquedad sigue en pie y sigo diciendo que soy una persona sumamente afortunada por contar con un latido, con una mirada, con aire, con cielo, con vida, con cariño, con amor, con grandes amigos, con obstáculos, con retos, con memoria, con corazón y con cerebro.

Hoy agradezco tener una mamá extraordinaria que entre unas miles de cosas, fue capaz de hacernos estar siempre a la moda utilizando trozos de tela y algunos estambres y que nos alcahueteó para que pudiéramos hacer muchas cosas divertidas. Un papá que le pedía a los traileros que tocarán su claxón por el siempre hecho de que me gustaba oirlos, que me hizo amar los autos y que firmó con mi nombre los cuadros que "supuestamente" yo pintaba, además de ser un gran ejemplo de bondad, ayuda, integridad; un grande sin duda. Unas hermanas con las que pasé horas y horas de ataques de risa interminables que nos dejaban exaustas y a quienes amo profundamente. Hermana te admiro por la fortaleza y el carácter que siempre has tenido y por mantenerte de pie a pesar de muchas de las cosas por las que has atravesado. Gracias por mi otra hermana, muchas risas, muchas lágrimas, muchas aventuras juntas y siempre presente. ¡Las amo!

Gracias por los salims y chilims, tikos, friolines, y demás porquerías que acompañaron muchas horas de juego con mis primos y la equivocación del árbol que está afuera de casa de los "borrachos". Gracias por los cuentos cambiados de caperucita roja, por las risas de las comidas de los sábados. 

Gracias por los discos de Iron Maiden al revés, por acompañarme en los recreos cuando no quería estar sola.

Gracias por compartirme a tu familia y convertirla en mía, gracias a ambos por esos maravillosos sobrinos a los que amo, por sostener mi espalda, por la confianza, por compartir nuestras patoaventuras y por ser nuestros compañeros de paseos y crear gratos momentos juntos.

Gracias a todos mis primos por ser mis maestros de vida, gracias por mis primeras travesuras, por tantas risas y por ser mis primeros amigos. 

Uyy, ¡¡cuántas cosas!!... También agradezco por todas esas personas que pasaron por mi vida y me rompieron el corazón, por ello pude saber lo que significa amar entrañablemente hasta que duela. Gracias por los amigos que estuvieron, que dejaron lo que tenían que dejar y se fueron; por aquellos que se fueron para siempre pero de los que me gusta creer que de vez en cuando echan una miradita para reirse de las cosas tontas que hago. Gracias por los que siguen, gracias por los que llegan. 

Gracias por los que son mi familia de corazón y a los que amo profundamente por estar siempre, sé que son incondicionales y no hay nada que pueda agradecer eso. 

Gracias por aquellos de los que me enamoré y que se enamoraron de mí, cada uno me enseñó algo importante y no tengo más que recuerdos buenos de cada uno de ustedes.  
  
Gracias por el dolor, y por lo que consideré sufrimiento, esa fue la vida que elegí, pero también es el precio por vivir intensamente. Gracias por las carencias, había olvidado lo que significan y ello reforzó valorar lo que hoy tengo. Gracias por cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día que pasé, todos ellos cuentan y tienen importancia.

Gracias por la maravillosa persona que tengo hoy a mi lado y que vino a darle luz a mi vida y gracias por los angelitos que se hicieron presentes para enseñarme más y más cosas.

Gracias por mis maestros peluditos, son una botana y hacen mi vida más feliz. 

En fin, gracias, por todas mis capacidades y por lo que está por venir, que seguramente será mucho mejor cada vez.

Gracias por permitirme seguir creyendo, gracias por soportar mi espalda y mantenerme de pie, siempre mirando al presente y feliz de disfrutar cada momento.  

Gracias, gracias, gracias.

Sobre el día de la amistad...

Otra fecha más de las que solía estar en contra pero he encontrado un sentido que me gusta más y que empecé a aplicar hace algunos años, aprovecharlas para agradecer y no quiero que sea la excepción.
Agradecer a todos esos amigos que han estado presentes en algún momento y que han marcado mi vida a tal grado que parte de mí es un reflejo de sus pensamientos. Gracias a mis amigos del kinder y de la primaria, las que estuvieron y con las que me reencontré y que ahora disfruto mucho más. *¡Gracias en verdad porque hicieron de mi infancia escolar una delicia, me reí mucho, aprendí mucho de cada uno de ustedes y siguen dejando huella!

* Gracias también a mis amigos fuera de la escuela, se convirtieron en mi familia y cada minuto que pasamos juntos forman parte de los mejores recuerdos de mi vida. Gracias por la música, gracias por cantar juntos, gracias por las pachangas, las noches bohemias, gracias por el vino y el fondue, por las largas pláticas hasta altas horas de la madrugada, jajajaja. Gracias por el O-toño, por la revolución de los zapatos pegados a las medias, por tantas risas, por tantas confidencias, por tanto!!

*Gracias a ti que desde los 12 años has estado a mi lado, que me prestaste a tu familia para que también pudiera adoptarla como mía. Gracias por enseñarme taannntoooo y por seguirme dejando aprender de ti. Gracias por seguir en mi vida, por dejarme ser parte de tu vida y disfrutarte. ¡Ah! y por supuesto gracias por la Quitina, siempre me saca una gran sonrisa.

*Gracias a mis primos, mis primeros amigos, mis hermanos, mis primeras risas, mis primeras travesuras, mis incondicionales. Gracias por tantos miguelitos, brinquitos, ticos, friolines, salimes y chilimes.... Gracias por cuidarme, por acompañarme cuando me sentía sola, gracias por apoyarme y sostener mi espalda cuando lo he necesitado. Gracias por las enseñanzas, grandes maestros de vida.
*Gracias a los amigos que estuvieron y se fueron; formaron parte especial y tengo gratos recuerdos. Aprendí lo que tenía que aprender y les agradezco por ello.

*Gracias a los que están ahorita, la vida es justa y me dio oportunidad de reencontrarme con personas que sin ser amigos antes ya formaban parte de mi vida y que ahora se han convertido en parte esencial, en familia de corazón.

*Gracias a ti que siempre estás aunque a veces te desaparezcas, sé que ahí estás y ahí estaré también siempre.

*Gracias también a los que ya no están en este plano, un beso al cielo y mi agradecimiento por haberlos topado en mi camino, siempre formaran parte de mis pensamientos y emociones.

En fin... gracias, gracias, gracias. Por ustedes hoy soy quien soy y me siento afortunada, mucho de poder incluirlos en mi historia.