Pues sí, lo que mandamos es lo que recibimos. La forma en la que hablamos es igual a la respuesta que provocamos. Todos somos responsables de nuestras acciones, lo aceptemos o no, y pobre de aquel que no lo acepta y sufre, pues se tardará más tiempo en corregir el camino para ser feliz.
Bueno.... eso opino yo... ¿y con qué derecho? si tan sólo soy un ser imperfecto que considera que la única obligación que tenemos en la vida es de ser felices, sin pasar por encima de nadie y respetando el espacio de los demás...por eso deben desechar ese consejo porque no soy quien para sugerir que otros actúen de tal o cual forma.
No sé si estoy bien o mal, pero yo sería capaz de hacer a un lado la felicidad presente con tal de provocar la tranquilidad en otros, nadie me da derecho de afectar a terceros, ni de manejarlos, ni de decidir por ellos, siempre y cuando sea por una actitud. Lo único que me toca hacer es tratar a los demás de la misma forma que quiero que me traten y pues si no están de acuerdo con ello, alejarme.... mi responsabilidad es conmigo primero y después con la gente que amo... pero nunca queriendo que los demás actúen como yo lo haría.
En fin, esto será un tema de nunca acabar... la vida me ha enseñado a vivirla al máximo a pesar de todos y de todo. Hoy puedo decir que podría morir tranquila, no debo nada a nadie, no tengo cargos de conciencia, mi vida ha sido plena, llena de cosas esplendorosas. Tuve una infancia maravillosa, una juventud increíble y ahora vivo una vida genial.
Amo hasta los límites, porque también he recibido amor sin límites . No debo nada y nadie me debe nada, soy feliz y no voy a dejar que nadie, por egoismo, competencia o envidia, me quite esa sensación de que he recorrido un camino lleno de baches provocados por mi inquietud y mi curiosidad, pero bien conciente y satisfecha de haberlos sorteado a pesar de la dificultad que yo misma le puse a mi camino.
Veo lo bueno de las personas y las épocas, nunca lo malo, pero no me detengo a suspirarles, al contrario sigo adelante... ver atrás es estancarse y atorarse en el lodo.
Por ello, hoy he decidido dejar aquí en estas palabras todo ese sentimiento que me abruma por lo que considero "injusticia" al hablar, actuar o reaccionar por mi forma de ser; y también hoy confirmo mi deseo de alejarme de aquello que no es sano para mí. Soy íntegra, congruente, responsable y conciente y con ello me quedo...
Yo.... sigo avanzando.... los que no quieran hacerlo, que se hundan.... yo no detendré mi camino...
No hay comentarios:
Publicar un comentario